“Combatiendo el doble estándar de la ONU”
Jerusalén, Israel, 4 de noviembre de 2019

Discurso de la Asesora Legal de UN Watch, Dina Rovner para el panel sobre el doble estándar contra Israel en la 2019 Christian Media Summit

Muchas gracias por la presentación. Como dijo Rachel, soy la asesora legal de UN Watch. Nuestra misión es monitorear a las Naciones Unidas bajo los parámetros de su propia Carta – los principios de universalidad e igualdad sobre los que la ONU fue fundada.

Una de nuestras actividades principales es combatir la discriminación sistémica anti-Israel en las Naciones Unidas. El doble estándar contra Israel en la ONU es generalizado. No voy a tener tiempo de pasar por todo pero permítanme comenzar con un panorama general.

Asamblea General

Cada año, la Asamblea General adopta alrededor de 20 resoluciones contra Israel y solo 5 o 6 contra el resto del mundo combinado, con una dedicada a Irán, otra a Siria y otra a Corea del Norte. La Asamblea General no adopta ninguna resolución sobre violadores sistemáticas de los derechos humanos como Cuba, China o Arabia Saudita.

CSW y OMS

Otros organismos de la ONU como la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer (CSW) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) condenan a solo un país en sus reuniones anuales: Israel.

Al condenar solo a Israel, la CSW le da un pase libre a violadores sistemáticos de los derechos de la mujer como Arabia Saudita, donde el sistema de guardianes masculinos es extremadamente restrictivo y le da a parientes hombres la autoridad para tomar decisiones críticas sobre las mujeres, y a Irán donde las mujeres enfrentan penas de prisión por desafiar las normas del hijab obligatorio.

Al condenar solo a Israel, la OMS ignora las crisis masivas de salud como el bombarde de hospitales y convoys médicos en Siria y el hambre masivo en Venezuela y el colapso de su sistema de salud que causó que millones huyan.

Consejo de Derechos Humanos (CDH)

Voy a empezar con el ítem 7 de la agenda – En cada sesión del Consejo de Derechos Humanos hay 10 items en la agenda. Israel es el único país que es debatido bajo un ítem especial para un país específico – el ítem 7. Todo el resto de los países y sus situaciones de derechos humanos son discutidas bajo el ítem 4, que aplica a todos los países.

Resoluciones – Cada año, en el Consejo de Derechos Humanos Israel es condenada en al menos 5 resoluciones, mientras que hay solo 3 sobre Siria, donde cientos de miles han sido asesinados desde 2011 y donde millones han sido desplazados. Otros países como Irán que ejecuta a niños, Corea del Norte que mantiene a decenas de miles como presos políticos en campos de prisioneros, y Myanmar que es acusada de genocidio en contra de los Rohingya musulmanes son objeto de 1 o 2 resoluciones por año, y alguno de los peores abusadores como China, Cuba, Rusia y Arabia Saudita no son señalados en ninguna resolución.

Tono de las resoluciones – Y no se trata solamente del número de resoluciones, sino del hecho de que el lenguaje de las resoluciones en contra de Israel es diferente al de todas las demás. Las resoluciones sobre Israel están cubiertas de hipérboles tendenciosas y sistemáticamente suprimen hechos que podrían contradecir o mostrar un contexto que podría ofrecer equilibrio, mientras que las resoluciones sobre los otros países contienen elogios y apoyo para los gobiernos.

Después tenemos sesiones especiales – Israel ha sido objeto de más sesiones especiales en el Consejo de Derechos Humanos que cualquier otro país. En los primeros seis mese del Consejo, durante plena crisis en Darfur, el Consejo organizó 3 sesiones especiales sobre Israel y solo 1 sobre Darfur. Hacia el final de 2009, la mitad de las sesiones especiales del CDH habían sido sobre Israel.

Comisiones de Investigación – Similarmente, han habido más comisiones de investigación sobre Israel que sobre cualquier otro país. Y todas estas comisiones de investigación reciben mandatos tendenciosos que prejuzgan la culpa de Israel y le dan un pase libre a Hamás y a otros grupos terroristas. Por ejemplo, la resolución S-28/1, que creó la más reciente comisión de investigación sobre las Marchas del Retorno en Gaza, pedía una investigación sobre el contexto del “asalto militar de Israel contra protestas civiles de gran escala”, y no mencionaba a Hamás. También asumía que se habían cometido crímenes de guerra.

Relator Especial sobre Palestina –La ONU tiene 9 expertos sobre situaciones de países específicos. Pero solo el experto sobre Palestina tiene un mandato tendencioso que le permite condenar solo una parte del conflicto por violaciones – Israel – e ignorar completamente las violaciones cometidas por la otra parte del conflicto. El lenguaje del mandato es “para investigar las violaciones de Israel contra los principios y las bases del derechos internacional…” Así que cada vez que le preguntamos a Michael Lynk – que es el actual Relator Especial sobre Palestina – porqué no se ocupa de las violaciones palestinas de los derechos humano como los arrestos arbitrarios, tortura, censura de parte de la Autoridad Palestina y de Hamás, su respuesta es siempre la misma: eso está fuera de mi mandato.

Evaluación de la CEDR sobre Palestina

Eso fue solo una mirada rápida sobre algunos de los doble-estándar que existen en la ONU. Por supuesto, hay muchos otros ejemplos. Pero todo lo que resumí recién muestra como el sistema de la ONU está completamente inclinado contra Israel. Y el desafío que enfrentamos es cómo podemos traer equilibrio a la situación. Por ejemplo, cómo podemos hacer que el sistema de la ONU investigue y condene las violaciones palestinas de los derechos humanos.

UN Watch participa en cada sesión del Consejo de Derechos Humanos y en muchas otras reuniones de derechos humanos para contrarrestar los ataques contra Israel, incluyendo presentando declaraciones escritas, hablando e invitando a oradores y organizando eventos paralelos.

Me gustaría concluir con este ejemplo sobre una intervención que tuvo lugar el pasado agosto.

Como probablemente saben, Palestina se convirtió en un Estado no-miembro de la ONU en 2012. Depúes en abril de 2014, la Autoridad Palestina firmó cinco tratados de derechos humanos, incluyendo la Convención sobre la Eliminación de la Discriminación Racial – la convención contra el racismo. Lo bueno de estos tratados es que tienen organismos que sos comités de expertos que evalúan el cumplimiento de cada Estado cada cierto período de tiempo regular. Por lo tanto, al firmar estos tratados, la Autoridad Palestina se somete a sí misma al proceso de evaluación que se supone que debe hacer que los gobiernos rindan cuentas por no cumplir con los tratados.

Ahora, aquí estamos cinco años después, y los palestinos están empezando a ser evaluados por estas comisiones – lo que significa que estos organismos deberían hacer que rindan cuentas por sus violaciones. La evaluación del comité contra el racismo tuvo lugar en agosto.

La evaluación debía tratarse del cumplimiento de los palestinos con la convención contra el racismo. No hay que buscar muy lejos para encontrar todo tipo de incitación antisemita de parte de los palestinos – basta solo con leer las declaraciones públicas de funcionarios palestinos, con ver los medios de la Autoridad Palestina y de Hamás, y la currícula educativa palestina.

Pero a pesar del antisemitismo generalizado de la sociedad palestina, nos sorprendió encontrar que el reporte presentado por la Autoridad Palestina ante el comité culpaba reiteradamente a la “ocupación israelí” por incontables violaciones a los derechos de los palestinos, mientras buscaba evadir cualquier responsabilidad por su propio racismo y discriminación. Había una negación total del racismo existente entre los palestinos. El reporte de la AP incluso decía que “no había detectado discursos racistas en la sociedad palestina”.

  • En vez de reconocer su propia incitación antisemita y terrorista, el reporte de la Autoridad Palestina acusa a Israel de incitar la discriminación racial y la violencia contra los palestinos.
  • El reporte de la Autoridad Palestina ignora los ataques de palestinos contra judíos que rezaban en lugares sagrados judíos, mientras que acusaba a Israel de impedir que los palestinos ejerzan sus derechos religiosos. Tampoco habló de su propia violencia y discriminación contra los cristianos.
  • El reporte de la Autoridad Palestina no habla del hecho de que ningún judío vive en el territorio controlado por los palestinos, incluso cuando el 21% de la población de Israel es árabe.

En definitiva, los palestinos estaban haciendo más de lo mismo en la ONU – aprovechándose de los procesos de reporte del comité contra el racismo como otro vehículo de la ONU para atacar a Israel mientras se desligaba de sus obligaciones. Pero en este caso, se presentaban ante un grupo de expertos que tiene el mandato explícito de observar el desempeño de los palestinos en el tema del racismo.

Nosotros usamos nuestras oportunidades para hablar para señalar las deficiencias del reporte de la Autoridad Palestina y para exponer su hipocresía y doble-estándar.

En una reunión privada con miembros del comité – donde nos acompañaron NGO Monitor y la organización Impact-SE así como un representante de la ONG pro-palestina Al Haq – pudimos tener una conversación íntima cara a cara con algunos de los miembros del comité. Pudimos recordarles una y otra vez que la evaluación era sobre Palestina, no sobre Israel. Pudimos responder sus preguntar y responder a algunas declaraciones absurdas expresadas por los representantes de Al-Haq.

Y cuando comenzó la evaluación oficial, más tarde, ya podíamos ver nuestro impacto cuando miembros del comité le preguntaron a la Autoridad Palestina preguntar duras como las siguientes:

  • ¿Cómo explican la incitación antisemita en los medios palestinos en las declaraciones de funcionarios públicos?
  • ¿Qué planea la AP para lidiar con el antisemitismo en libros de texto?
  • ¿Hay una minoría judía en Palestina?
  • ¿Cómo están representados los judíos y otras minorías en los medios?

Enojados por las preguntas, cuando el representante de la AP hizo uso de la palabra, nos atacó, catalogando nuestro reporte como propaganda.

Cabe destacar que el comité no aceptó la invitación de los palestinos para convertir la evaluación en otro ataque contra Israel. Y en sus Observaciones Finales, que fueron publicadas unas semanas más tarde, exhortaba a los palestinos a combatir los discursos de odio y la incitación a la violencia señalando la conclusión de que el discurso de odio contra los israelíes promueve el odio y puede incitar a la violencia y al antisemitismo.

Por lo tanto, lo que aprendimos de esta experiencia es que sin importar lo tendenciosa que sea la ONU con respecto a Israel, es muy importante aprovechar cada oportunidad que ofrece el sistema de la ONU para combatir la narrativa principal de la ONU que está dirigida contra Israel.

Asesora Legal de UN Watch, Dina Rovner hablando en la 2019 Christian Media Summit (Photo: Ronen Horesh).

Author

Ezequiel

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